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¿POR QUÉ NO SE TRATAN LOS RESIDUOS ORGÁNICOS EN EL PERÚ?: Parte 2

Publicado: 2022-03-14

En el Perú la composición de los residuos sólidos urbanos (RSU) tiene un componente mayoritario de materia orgánica, es decir, de desechos biodegradables, los cuales superan el 50% a nivel nacional y a veces el 70% en las regiones más apartadas de la capital. El resto está compuesto por elementos inorgánicos, mucho de los cuales son aptos para una recuperación y una valorización como productos reciclables. Para el año 2015 la composición global fue la siguiente:

La materia orgánica que es mayoritaria proviene en gran parte de los desechos domiciliarios, es decir, de los restos de alimentos y residuos comestibles; también proviene de los mercados mayoristas, minoristas y distritales. Igualmente, salen del sector terciario (centros comerciales, colegios, industrias, etc.) donde hay comedores públicos y los provenientes de parques y jardines municipales como son las podas y demás desechos verdes. Dentro de esta categoría pueden incorporarse los desechos orgánicos de las industrias, como los lodos alimentarios de las fábricas de conservas y jugos, así como también los lodos sanitarios provenientes de las plantas depuradoras de agua potable y de las plantas de tratamiento de aguas residuales.

Entre los elementos inorgánicos pueden destacarse los productos reciclables como el papel y cartón, plásticos, metales y aluminio, que en conjunto superan apenas el 25% quedando el resto catalogado como desechos no reaprovechables o inertes. Esta primera constatación evidencia el tipo de tecnología a utilizarse, a fin de reducir al mínimo el envío de desechos a relleno sanitario.

Tratar la materia orgánica no solamente tiene como objetivo valorizarla y evitar su disposición final, sino la de reducir y/o eliminar la particular peligrosidad de esta fracción.

En efecto, la materia orgánica es peligrosa porque tiene la capacidad de contaminar los tres estratos fundamentales terrestres:

-Contamina el subsuelo – la formación de ácidos que se filtran hacia la napa freática, contaminando las aguas subterráneas;

-Contamina la superficie – por los malos olores, la destrucción del paisajismo, la proliferación de animales nocivos, las infecciones, etc.

-Contamina la atmósfera – por la generación de gases a efecto invernadero GEI, que se forma durante la putrefacción en condiciones anaeróbicas, como el CH4, el CO₂, etc.

Sin embargo, pese a la importancia que tiene en la composición de la basura en el Perú, el tratamiento de esta fracción es ignorada, destinándose casi en su totalidad a la disposición final en relleno sanitario en el mejor de los casos, o simplemente en los botaderos no controlados, generando gran malestar en la población. Y precipitando la colmatación de los sitios de disposición final.

¿Por qué esta fracción no se trata en el Perú?

La respuesta más común es porque se carece de un sistema de segregación en la fuente y recojo selectivo, apenas incipiente y de difícil y onerosa implementación. Efectivamente, el recojo selectivo de la materia orgánica es muy limitado, considerándose solamente el recojo de los desechos verdes de podas de parques y jardines como recojo selectivo y en menor medida el recojo de desechos de mercados. La segregación domiciliaria de materia orgánica en los hogares se realiza solamente en algunos sectores pioneros de la población.

Para dar fin a esta situación y encaminarse hacia el tratamiento de la globalidad de la fracción orgánica en el Perú es necesario identificar tecnologías apropiadas y propiciar su ejecución. Así, a nivel tecnológico, el tratamiento por reciclaje-compostaje es una opción acertada por tratarse de una solución de carácter técnico-industrial, es decir, de altos rendimientos, que puede utilizarse cualquiera sea el modo de recojo de los desechos. Es una evidencia que un recojo selectivo optimiza cualquier tipo de tratamiento, pero no debe ser un obstáculo para el inicio del uso de una solución que beneficie a la población y a los gobiernos locales.

El siguiente gráfico muestra una configuración de planta capaz de tratar la totalidad de los RSU y en particular de la materia orgánica por el tratamiento mecánico-biológico (TMB) y lograr grandes ratios de recuperación de reciclables, al margen del tipo de recojo puesto en práctica, sea este selectivo o mixto (1).

Fuente: MSW Ménart Belgium

El flujo es el siguiente: El camión recolector llega a la planta de tratamiento, este es pesado y luego descargado. Se realiza una primera selección aprovechando de retirar elementos tóxicos y contaminantes (latas de pintura, lejías, otros) y encombrantes (llantas, muebles de gran volumen, etc.) Se cargan los RSU a la línea de tratamiento donde hay una primera selección manual (pre-sorting) y se saca papeles, vidrio, textiles, también inertes, etc. Luego los desechos son conducidos por cintas transportadoras hacia el trómel de selección mecánica, donde se realiza la separación de orgánicos e inorgánicos. La fracción orgánica va a caer por gravedad a través de los agujeros del cilindro rotativo y la materia inorgánica sigue su camino siendo recuperado por una cinta transportadora que permitirá una selección manual de productos reciclables. Al final de la línea quedan los elementos inertes no reaprovechables que tendrán como destino la disposición final.

La materia orgánica así recuperada será sometida a un tratamiento TMB, que consiste en una mezcla con desechos verdes de parques y jardines que han sido triturados previamente, luego la conformación de andenes o camellones donde recibirán los tratamientos de aireación, humectación y riego. Allí se inician los procesos de fermentación, maduración y mineralización, con una duración de dos a tres meses para lograr su completa degradación.

El compost (2)  así obtenido es sometido a un proceso de depuración y limpieza de intrusos a través de un cribado para ser empaquetado o embolsado con destinación al mercado.

Esta tecnología practicada en países asiáticos, del Medio Oriente, latinoamericanos, ha permitido modificar la legislación de la gestión de los RSU, prohibiendo fehacientemente el ingreso de ninguna materia orgánica en el seno de un relleno sanitario, por los efectos nocivos ambientales que suscitan y generando contrariamente, una enmienda orgánica destinada a enriquecer y remediar los suelos de los países en cuestión. Acrecentando paralelamente la vida útil del relleno sanitario.

Notas:

(1) Esta tecnología susceptible de recibir desechos mixtos funciona actualmente en diversas ciudades europeas (Byala – Bulgaria), asiáticas (Phu-Ly, Ha Tingh, Quang Trugh, Quy Nonnh en Vietnam, Lahore en Pakistán), africanas (Batna, Algeria), en Medio Oriente (Nablus, Palestina), en América latina (San Andrés, Colombia)

(2) El compost es la transformación de la materia orgánica (como restos orgánicos de cocina y jardín) hasta obtener un producto final que funciona como abono natural para las plantas y enmienda estabilizadora para los suelos.

Sobre la autora:

Ada García Blásquez B. Economista de la Energía y del Medio Ambiente, egresada de la Universidad Nacional Agraria de La Molina en Lima, Perú, MBA de Adelphi University en Nueva York, USA y DEA en Economía de la energía en el Instituto Francés de Petróleo en Francia. Ha participado en la redacción de dos planes nacionales en el Perú, el Primer Plan Nacional de Energía con la Cooperación Alemana y el CONERG (Consejo Nacional de Energía) y el Primer Plan Nacional de Gestión de Residuos sólidos con la Cooperación Francesa y el FONAM (Fondo Nacional del ambiente).


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